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El sol y los niños: ¿Cómo elegir el protector solar adecuado?


viernes 7 de febrero de 2020

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Los niños juegan al sol y pueden pasar horas bajo sus efectos sin notarlo. Sin embargo, su piel es más sensible a las agresiones del sol, debido a que los mecanismos de defensa cutáneo se encuentran aún inmaduros.

El sol que tomamos desde niños es el que nos va a marcar la piel y sus posibles patologías a lo largo de toda la vida.

Los filtros solares

Los fotoprotectores o filtros solares son sustancias que, aplicadas en la piel, evitan la penetración cutánea de la radiación ultravioleta y los posibles daños derivados de esta. Sin embargo no garantizan la prevención del cáncer de piel por sí solas si no lo asociamos a una disminución en la exposición solar.

¿Qué significa FPS (factor de protección solar)?

Se denomina factor de protección solar (FPS) al número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al eritema o enrojecimiento previo a la quemadura, producido por la radiación UVB.

Se debe tener en cuenta que la definición solo indica la capacidad de protección frente al eritema y no frente a los otros efectos producidos por la radiación UVA.

Con un FPS 15 se filtra un 93% de la radiación, con un FPS 30 se filtra un 96,7% y el 98% con un FPS 50. Así es que, aunque parezca que la diferencia entre un FPS 30 y un FPS 50 es muy grande, solamente se trata de una mera diferencia de 1,3% en cuanto a protección.

Dicho de otro modo, si nos exponemos al sol sin crema protectora, nuestra piel tardaría 10 minutos en mostrar signos de quemadura. Ahora bien, si utilizamos correctamente una crema solar con un FPS 30 tu piel necesitaría 30 veces más tiempo en quemarse o, lo que es lo mismo, 300 minutos. En el caso de una crema con un FPS 15 serían 150 minutos y en el caso de un FPS 50 serían 500 minutos.

Pero, recordemos, no todo es tan matemático ya que también hay que evaluar la capacidad de bronceado, el color de piel y de ojos de cada persona.

¿Cómo elegir un protector solar?

Los protectores solares constan de filtros físicos y químicos. Normalmente hay más de un ingrediente activo en la mayoría de las cremas solares, su número asciende a seis o más.

¿En qué se diferencian los filtros físicos de los químicos?

- Filtros físicos: como el óxido de zinc y el dióxido de titanio; son inertes y no causan sensibilización, por lo que radica su seguridad.  Los últimos avances tecnológicos evitan el “efecto máscara” con filtros micronizados que disminuyen el tamaño de las partículas y los hacen transparentes.

- Filtros químicos: son múltiples y los hay para UVB, UVA, infrarrojos y biológicos. Estos últimos actúan como antioxidantes y reparadores del daño solar. Los filtros químicos deben penetrar en la piel, por ello, es importante colocarlos 30 minutos antes de la exposición.

¿Qué son las cremas solares de amplio espectro?

Esto significa que son eficaces tanto para radiación UVA y UVB.

Algunos tips

- En menores de 6 meses lo ideal es solamente utilizar ropa fotoprotectora y recurrir únicamente a fotoprotectores autorizados. 

- De 6 meses a 2 años se recomiendan protectores físicos y ropa fotoprotectora.

- Mayores de 2 años ya pueden usar fotoprotectores físicos o químicos

- Hidratar a los niños frecuentemente, ofreciéndoles agua. 

- Tener cuidado con las superficies brillantes como arena, agua y nieve que reflejan los rayos UV y aumentan la exposición.

- Enseñar a los adolescentes a evitar camas solares, ya que utilizan rayos UVA. Las investigaciones han demostrado que estos rayos contribuyen al envejecimiento prematuro y al cáncer de piel.

- Síntesis de vitamina D por el sol: mientras en primavera y verano son suficientes de 10 a 20 minutos al sol, en los meses de invierno se necesitan casi dos horas. Por el contrario, en las horas centrales de los días de primavera y verano, con un 25% de exposición corporal, unos 10 minutos de exposición solar alrededor de las 13:00 horas y unos 20 minutos desde las 15:00 hasta las 17:00 h serían suficientes para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D. Esta vitamina es esencial para los huesos entre otros múltiples beneficios. La ingesta de la misma a veces resulta insuficiente y hay que agregar suplementos.

Fuente: www.hospitalprivado.com.ar